noviembre 12, 2009

¡Soy un NO-NI!

Frederick Studemann un editor del Financial Times de Londres recientemente recordó en ese periódico los eventos de la caída del muro de Berlín hace 20 años de la siguiente manera: “La idea que todo cambiase y que la división de Alemania terminase parecía increíble. Los eternos optimistas, o los nacionalistas, podían haber albergado esas esperanzas; pero los inteligentes y sensatos aceptaban que lo mejor era conseguir una manera práctica para convivir con todo aquello. Esto es una de las más claras lecciones de 1989; no obstante todos sus conocimientos, las personas supuestas a saber más de todo aquello, los funcionarios, los académicos y los periodistas que opinan, pueden estar equivocados.” En otras palabras amigos, conclusión, no se desesperen, que la locura actual se acaba.

Pero Studemann luego escribe que muchos de la Alemania Oriental tuvieron que sufrir “el stress y la humillación de tener que adaptarse guiados por los engreídos y mediocres funcionarios que cual paracaidistas les envió Occidente… resultando en que un país que con entusiasmo abrazo el cambio hace dos décadas, hoy se encuentra más temeroso.” En otras palabras amigos, conclusión, no es suficiente acabar con la locura, hay que reemplazarla con algo bueno.

Y es por eso mismo que soy un NI-NI; desde tiempo atrás, como evidencia el que algunos de mis artículos al comenzar este desgobierno terminaban con la frase “Ni Habana, ni Miami… ¡CARACAS!”. En la semana, un amigo, me definió mejor como un NO-NI, dando un NO rotundo al oficialismo y un NI a la actual oposición.

Sin implicar un orden particular: Señores Pablo Pérez, Leopoldo López, Ismael García, Enrique Márquez, Henrique Capriles, Antonio Ledezma, Carlos Ocariz y demás opciones de liderazgo tanto conocidas como desconocidas, les garantizo que no tengo el menor problema de votar por cualquiera de ustedes, con entusiasmo, si es para gobernar a nuestra Venezuela con los recursos que los venezolanos les asignen, vía el pago de impuestos. Pero, igual les digo, con sinceridad, que no tengo la menor confianza en ninguno de ustedes para manejar adecuadamente la siembra de todas nuestras resultas petroleras… ¿entendidos?

No me mal interpreten, estoy seguro que ustedes lo harían mil veces mejor que el cacique de turno… ¿quién no?, solo que esas mil veces mejor, simplemente no me resultan suficientes, por cuanto sé que 27 millones de cuota partes de resultas petroleras administradas individualmente por los venezolanos, lograrían mejores resultados que los que puede producir cualquiera de ustedes administrando y sembrando todas las cuotas juntas.

Y aún para el caso que de pronto ocurriese el milagro de conseguir al inhumanamente perfecto, sabríamos que en la bajadita siempre nos esperaría el humanamente imperfecto para echarlo todo a perder… en nanosegundos.

Nuestra Venezuela no debemos buscarla donde la perdimos sino donde la queremos encontrar. Estoy seguro que ese sitio se encuentra donde nos hemos librado de nuestros jeques y las resultas petroleras han sido colocadas en el bolsillo particular de cada venezolano, así sea inicialmente sólo mediante la entrega de un recibo que diga: “Ciudadano, mediante la presente certificamos que hemos recibido de usted XXX dólares mensuales por concepto de sus resultas petroleras. Agradecemos su confianza y tiene usted todo el derecho de exigirnos los resultados correspondientes.”

El Universal

noviembre 05, 2009

¡La implosionadora!

Acabo de leer como uno de los diputadillos elegidos entre El Dedo y la abstención a la Asamblea Nacional, por enésima vez declara a nombre del oficialismo que "existe una conspiración constante contra Venezuela y su gobierno". Por enésima vez tiene la razón, pero igual, por enésima vez está equivocado cuando atribuye esa conspiración a unos agentes externos. Resulta claro que la principal fuente de conspiración contra el Gobierno reside en la total ineptitud de quienes lo representan.

Desde que se descubrió el petróleo y especialmente cuando los precios del petróleo son altos, el país ha sufrido mucho por el desequilibrio entre la poca capacidad de sus gobernantes y los inmensos recursos a su disposición. No obstante, lo observado en este gobierno, sobrepasa la barrera de lo imaginable. La Gran Conspiración de los Ineptos del Siglo XXI, sean estos fieles, corruptos, idiotas o una mezcla de lo anterior, de seguro que puede tumbar a cualquier gobierno, vía la implosión.

En estos días se celebra los 20 años de la caída de ese Muro de Berlín que se creía eterno. En el Washington Post, el 1 de noviembre, Mary Elise Sarotte publicó un interesante recuento del "Cómo se vino abajo: el pequeño accidente histórico que tumbó la historia"… tan de repente.

Según Sarotte, una simple respuesta equivocada que dio un funcionario a una pregunta formulada en una rueda de prensa con los medios internacionales sobre unas reformas de las regulaciones aplicables a las salidas del país, dio inicio a una serie de eventos que terminaron en que a las muy pocas horas una marea de personas cruzase la frontera marcada por el Muro de Berlín… y todo se acabase. Sin duda que lo anterior requirió también del agotamiento de la capacidad y la voluntad de resistir de los oficialistas.

Algo así como si uno de esos ministros ineptos anunciase que para tener derecho a luz, agua, empleos y otros hay que acudir a Miraflores y la gente entonces acuda tan masivamente que simplemente acaban con el Gobierno; por cuanto la falta de resultados tiene a los oficialistas tan cansados que han perdido cualquier voluntad de resistencia y solo les embarga el deseo el irse a casa a dormir para ver si logran despertarse de esta pesadilla.

Imagínense, a los diez años de un gobierno parlanchín y tras una bonanza petrolera desperdiciada y una economía interna agotada, ahora, Los ineptos del siglo XXI, deben producir resultados concretos en asuntos tan ordinarios como agua, electricidad, seguridad, cárceles, tráfico, viviendas, empleo y no sé qué tantas cosas más; siguiendo bajo las órdenes de un líder que demostradamente inepto en lo de gobernar, ahora, para colmo de males, se les está volviendo fastidioso en lo de hablar. "¡Uff! el solo pensarlo cansa".

¿Y qué haremos nosotros ese día próximo cuando el implosionado gobierno nos caiga en las manos? No estoy seguro. Para cuando lo del Muro de Berlín, Alemania Oriental tenía su Alemania Occidental pero nosotros como que solo nos tenemos a nosotros. Pero, qué se le hace, cuando se nos dice que hay que ir a Miraflores para tener luz, agua, empleo y lo demás, pues obedientemente hay que ir a Miraflores… y ahí veremos.

octubre 30, 2009

El credo

octubre 29, 2009

El oído y El Dedo

¿Dónde queremos que Venezuela resuelva sus diferencias? ¿En las calles o en unos debates civilizados y televisados entre parlamentarios?

Lamentablemente hay parlamentarios que se crecen solo en la crecida; y que actúan con fuerza solo cuando tienen la fuerza de su lado; y que argumentan con claridad de iluminado, creen ellos, solo cuando no hay quien les cuestione… y que por todo aquello son unos perfectamente inútiles para los debates que el país necesitará próximamente.

Así que, tantos los oficialistas como los oposicionistas venezolanos que buscan tener un país viable, llamémoslos los razonables, comparten un alto interés en asegurar no solo la calidad de quienes han de representar su propia posición pero también la calidad de los interlocutores del lado contrario, para no arriesgar la paz del país con los irascibles irrazonables. Ante el dilema de tener que elegir entre un irascible irrazonable del propio lado y un razonable del lado contrario, el bien del país tiene que ir por delante.

Es más las próximas elecciones parlamentarias no debería plantearse tanto como una elección entre oficialistas y oposicionistas, sino entre racionales e irracionales, por lo cual la verdadera mesa de unidad que desearía que existiese el país es aquella centrada en buscar consenso electoral entre los dispuestos a dialogar para evitar que los irascibles irracionales acaben con todos nosotros.

Cómo podemos lograrlo. Ustedes sabrán mejor, pero, si grupos legítimos, de lado y lado, ayudan a separar a los próximos candidatos parlamentarios entre quienes albergan un amor puro y verdadero a Venezuela y que serían valiosos para encontrarle una salida pacífica a los problemas del país, de quienes solo albergan un lascivo e interesado amor en Venezuela, y más bien podrían llevarnos por la senda de una guerra fratricida, estoy seguro que, el electorado, llegado el momento, sabrá elegir.

En tal sentido llegó el momento de no meter a todos los candidatos en el mismo saco. Los oficialistas tienen el deber de levantar sus voces con relación a que candidatos de la oposición les merecen más confianza y los de la oposición la obligación de oír tales voces. Es para poder oír a las voces ajenas que Dios les ha dado los oídos y no solo para escuchar a sus propias voces, como tantos oposicionistas (y oficialistas) parecen creer.

Ahora bien para el caso de los candidatos del oficialismo, quienes serán todos elegidos apuntados por el Dedo, lo importante es transmitirle a los oposicionistas qué señal los oposicionistas observan que el Dedo le está haciendo al país al seleccionar a cada uno de esos candidatos.

El Dedo acaba de señalar a la oposición como unos amargados. ¿Amargados? Amargados es poco, profundamente tristes y decepcionados también, razones les sobran, y no son solo los de la oposición sino la mayoría de los oficialistas también… pero ¿qué ha de saber un dedo sin ojos u oídos de ello?

El Universal

octubre 03, 2009

La gestión de un gobernador

septiembre 24, 2009

La pita

En la semana observé con espanto como el jefe de Estado, el presidente, el que fue elegido para gobernar para todo el país, aupaba unos colegiales con un "vamos a darle una pita a los escuálidos ¡Aaauuuhhh!".Y no era una pita en contra de un enemigo externo del país sino en contra de algunos compatriotas que bien podrían ser las madres o los padres de esos mismos niños. ¿Habráse visto jamás tal acto de pedofilia política? Hay que ver cómo los gobernantes pierden toda la capacidad para razonar cuando se les entrega una repleta chequera petrolera.


La única lucha contra el autócrata petrolero de turno que tiene una verdadera justificación histórica para nuestra querida Venezuela, es aquella que busque garantizar que más nunca se deje acumular tanto poderío en manos de quien ejerce el Estado. El sólo pensar que salgamos de este petro-teniente para que dentro de una décadas, o siglos, pueda venir otro a repetir algo similar, así sea con más elegancia y refinamiento, me produce nauseas. Es más, ya me importa un bledo cortar ésta podrida maleza, si no la podemos sacar con todas las raíces.

Y, francamente, si la oposición no es capaz de dirigir esa lucha, necesitamos de otra oposición, ya. No dejemos el futuro de las generaciones de venezolanos por venir en manos de otros quítate-tú-para-ponerme yo. Y no lo digo por cuanto no vea entre los oposicionistas, de lado y lado, a personas capaces para liderar una verdadera lucha transformadora, las hay, lo que pasa es que, enceguecidos, sólo saben atacar la muleta, hoy roja, permitiendo así que los sinvergüenzas, domingo tras domingo, de nuestra muy venida a menos monumental de Venezuela, salgan cargados en hombros, por los míseros sumisos en que las resultas petroleras nos han convertido.

La única bandera política por la cual vale la pena pelear y alrededor de la cual podemos reunir a nuestra desunida nación es la de quitarle para siempre la chequera petrolera al gobierno de turno… para que nuestros gobiernos aprendan ser gobiernos normales que trabajan con los ingresos que sus ciudadanos les asignen y no con los ingresos que se apropian de los recursos naturales… para que los ciudadanos aprendan responsabilizarse por su cuota parte de las resultas petroleras y no se sienten a esperar más los frutos de unos árboles imaginarios.

Vamos entonces todos a darle una pita a todos los usurpadores de nuestras resultas petroleras… ¡Aaauuuhhh!

septiembre 17, 2009

El tiro por la culata

Cuando un autócrata se dedica a favorecer los suyos y a castigar a los que considera su oposición, corre un alto riesgo que el tiro le salga por la culata; por ejemplo con respecto a la educación de los hijos de los suyos y los no-suyos.

En un seminario sobre emigración en el Banco Mundial se presentó un estudio de Satish Chand y Michael Clemens "Emigración y creación de capacidades: Un cuasi-experimento", septiembre 2008, Center for Global Development; en el cual se investiga las consecuencias de unas políticas de abierta discriminación en las Islas Fiji a favor de los originarios nativos-fijianos y en contra de los indios-fijianos, originarios estos últimos del Sur de Asia, de donde habían emigrado entre 1879 y 1917. Ambos grupos eran, para ese entonces, igual de grandes.

De la investigación se desprende que cuando en 1987 se iniciaron las discriminaciones la proporción de los indios-fijianos que cursaban estudios superiores y la cual anteriormente era muy parecida a la de los nativos-fijianos, se elevó, muy considerablemente. Como explicación se ofrece la mayor propensión a emigrar por parte de los indios-fijianos que resultó de la discriminación y las políticas de inmigración en países "cercanos" como Australia y Nueva Zelanda que favorecen a quienes tienen una mejor educación.

En otras palabras, los que eran discriminados negativamente estudiaron más por cuanto los incentivos para fajarse se elevaron, el valor marginal de la educación subió, mientras que los favorecidos más bien iniciaron un retroceso, hundiéndose en el barro de la mediocridad, por cuanto, para ellos, temporalmente, otros factores adquirieron más importancia para progresar, o sea, el valor marginal de la educación bajó. ¿Les suena familiar?

Otro estudio que impacta es el de Chang-Tai Hsieh, Edward Miguel, Daniel Ortega y Francisco Rodríguez titulado "El precio de la oposición política: Evidencia de la Venezuela del Maisanta", abril 2009, del Center for International and Development Economics Research. En dicha investigación se analiza la merma en los ingresos de quienes en el 2004, en Venezuela, firmaron para remover al petro-autócrata de turno y que como consecuencia de ello sufrieron represalias. Igualmente se calcula la merma en el Factor Productivo Total del país por el no permitir que las posiciones de trabajo fuesen ocupadas independientemente del color político.

Los coeficientes de correlación obtenidos en dicha investigación representan una evidencia científica sobre la violación de derechos humanos en Venezuela y que podría tener hasta mayor peso en las cortes internacionales que las declaraciones de cientos de sus víctimas.

Ahora esperamos una investigación sobre el efecto de la lista Maisanta en la educación. Sus resultados podrán servir de consuelo, por cuanto al orgullo que deben sentir los hijos sobre la posición no sumisa de sus padres, deban sumarle cierto agradecimiento por ese empujón que puede haberlos propulsado a un nivel superior al que hubieren alcanzado sin todo aquello, no solo en el exterior, sino también, en un futuro, en Venezuela, Dios así lo quiera. Y, "los suyos", de tener alguna vergüenza, tendrían que bajar la mirada, al contemplar cómo sus hijos no alcanzaron el nivel que podrían haber alcanzado, por el ejemplo de sumisión que ellos sus padres les dieron.

Por cierto, les cuento que los resultados del estudio en Fiji se dieron aun cuando a la población joven de los nativos-fijianos se le otorga una inmensa cantidad de becas y facilidades para los estudios mientras que les eran negadas a los indios-fijianos.

Investigación Fiji, Investigación Maisanta

El Universal

septiembre 10, 2009

Reuniendo los desunidos

En un estupendo articulo de 1893 "Tiempos revueltos en Austria" el gran escritor americano Mark Twain buscaba explicar cómo sobrevivía el sistema de gobierno Austro-Húngaro que según el señor Forrest Morgan gobernaba con mucha estabilidad una colcha de retazos de naciones con historias, razas, lenguas y culturas muy distintas; y las cuales consideraban a las otras naciones tan extranjeras como si no hubiese un gobierno común.

Escribía Mark Twain que casi a diario le explicaban que una revolución no tendría éxito aquí: "No podría, usted entiende. En términos todas las naciones en el imperio odian al gobierno, pero también se odian los unos a los otros, con dedicada y entusiasta amargura; no hay dos que puedan combinar; la nación que se subleve tiene que sublevarse sola; entonces los demás con alegría se unirían al gobierno en contra de ella; y solo tendría la posibilidad de una mosca contra una combinación de arañas. Este gobierno es totalmente independiente. Puede ir por su propio camino y hacer lo que le plazca; no tiene nada de qué temer.

En países como Inglaterra y América, donde existe una sola lengua y los intereses comunes son públicos, el gobierno debe considerar la opinión pública; pero en Austria-Hungría existen diecinueve opiniones públicas distintas -una por cada Estado. No -dos o tres por cada Estado, por cuanto hay dos o tres nacionalidades en cada una. Un gobierno no puede satisfacer todas estas opiniones públicas; solo puede hacer como si trata. Este gobierno hace aquello, busca causar la impresión que trata; y no tiene éxito; pero eso no le preocupa mucho al gobierno".

Eso parece confirmar y justificar la prevalente fe austriaca en que en esta confusión de elementos no relacionados e irreconciliables, esta condición de incurable desunión, hay fuerza… para el gobierno".

¡Ajá! ¿Desunir para gobernar? Esa estrategia como que se nos hace algo familiar en un país donde el monarca que casi se cree Habsburgo divide hasta los suyos para mejor seguridad suya. ¿Y cómo se hace para salirnos de éstas, de manera pacífica y no sarayeviana? Comprendiendo que los votos del lado contrario son más importantes que los votos del lado propio.

Si yo estuviese en una mesa coordinadora, del lado que sea, no perdería un segundo, ni gastaría un bolívar en encuestas sobre quién le gusta más a los supuestamente míos, sino que me dedico de lleno al estudio de quién entre los supuestamente míos causa el menor rechazo entre los supuestamente contrarios y quiénes entre los del supuestamente contrario le causan el menor rechazo a los supuestamente míos. Y alrededor de éstos, los menos horribles, construyo mis opciones. Repito tanto sobre las suposiciones, por cuanto, quién sabe, de repente, entre tanta división, se descubre una gran unión y que la mayoría somos los mismos con un solo objetivo básico.

Así que amigos, aun cuando la fortaleza de un monarca autócrata petrolero pueda estar en la desunión, no olvidemos que la fortaleza de una nación está en la unión.

El Universal

agosto 27, 2009

Por una Constitución Global

Si a Manuel Zelaya le hubieren hecho en Honduras un juicio político tipo Cuba y lo hubieren metido en una cárcel tipo Cuba, en lugar de mandarlo en pijamas a casa de un premio Nobel de la paz… ¿Entonces todo estaría bien?

Y entre una Constitución como la de Honduras que garantiza que nadie ejerza el poder más de cuatro años o un Egipto donde Mubarak ya va por los 28 años… ¿Debemos tener una opinión sobre cual sistema es mejor?

Y si en un país la exposición de motivos de su constitución dice que "Contrario a los hábitos del clientelismo político el deber de un funcionario público es servir al Estado, y por ende, al ciudadano y no a parcialidad alguna"… ¿Qué se hace si un 51% de la ciudadanía tiene un interés en que eso se incumpla?

Y si en un país notoriamente dividido la Asamblea tiene 167 electos de las filas del gobierno y cero por la oposición… ¿No es esa Asamblea ilegítima, por muy bien que se explique lo anterior?

Y si un país tiene un espacio ambiental tan importante para todos como lo es la selva Amazónica y quiere sembrar soya en ella… ¿Puede el mundo decirle que no, sin obligarse a pagarle algunos de sus costos de oportunidad?

Y si un Mugabe se vuelve loco y lanza a su pueblo de Zimbabue por un despeñadero… ¿Está Mugabe ejerciendo su soberano derecho y debe el mundo permanecer callado?

Y si en un país el Gobierno censura y silencia los medios de comunicación que no domina… ¿Está el Gobierno ejerciendo su soberano derecho y debe el mundo debe permanecer callado?

Y si en un país los medios de comunicación son capturados por unos genios en la explotación del imaginario colectivo, privados… ¿Tienen éstos el derecho de hacer lo que se les antoja con ese poder?

Y si los trabajadores emigrantes en el mundo representan hoy una economía de tamaño entre India y China… ¿No deberían tener representación en las Naciones Unidas y el Banco Mundial?

Y si todos los de mayor iniciativa se van a otros países a trabajar… ¿Debería entonces su país de origen tener gobierno, o le bastaría con un conserje?

Y si en un país un 51% decide aprovecharse de los más débiles repartiéndose gratuitamente la gasolina entre solo ellos… ¿Está éste 51% en su soberano derecho y debe el mundo permanecer callado?

Y si un Estado se apropia de las resultas petroleras y jamás las suelta y las malgasta vez tras vez ¿Está el gobierno en su soberano derecho de seguir haciéndolo y debe el mundo permanecer callado?

Y si unos reguladores financieros deciden que para un banco prestarle a un ciudadano necesita de un 8 por ciento de capital mientras que de prestarle ese dinero al gobierno, para que los burócratas o el cacique de turno hagan lo que se les ocurra, el banco no necesita capital alguno… ¿Estarán los reguladores abusando de sus poderes?

Las preguntas anteriores ilustran la falta de una Constitución Global que nos permita a nosotros los ciudadanos, a nosotros los indígenas de la tierra, navegar mejor nuestras surrealistas realidades. La Constitución no se redacta para defender al Estado, se redacta para defender al ciudadano del Estado… por lo que no podemos permitir que el Sindicato Mundial de Estados las use en nuestra contra.

(Primer psst: ¿Y qué diría Ali Primera de oír a su Tin Marín con el "golpear bien fuerte a quien desde siempre, golpea y golpea nos golpea"… usado para arengar una Guardia Nacional?)

(Segundo psst: Chomsky define a los Estados Fallidos como aquellos que no logran proteger a sus ciudadanos de la violencia, que se consideran a sí mismos fuera del alcance de las leyes domésticas e internacionales y que sufren un déficit democrático y lo que implica que cumplen con algunas de las formalidades de la democracia pero no con la sustancia. ¿El petro-teniente de turno se habrá leído a Chomsky?)

El Universal

agosto 06, 2009

Necesitamos de Ghandis criollos con cascos azules

Ghandi objetaba la violencia diciendo que aún cuando parecía traer algo bueno, ese bueno era solo temporal, mientras que lo malo que producía era permanente… pero igualmente Ghandi decía que era mejor ser violento, si existía violencia en nuestros corazones, que arroparnos con el manto de la no violencia, sólo para tapar nuestra impotencia.

Desde antes de ayer necesitamos que se constituya un gran batallón de contrarios a la violencia integrado por ciudadanos de todas las corrientes políticas y cuyo único objetivo sea el de ayudar a Venezuela lograr unas elecciones pacíficas, de un nuevo presidente, de una Asamblea legítima y de una Corte Suprema independiente, en el plazo más corto posible, para el caso de que la situación por la que atraviesa Venezuela a causa de unos complejos resentimientos, degenere en un estallido de violencia que amenace ensangrentar aún más a nuestra nación.

Cuando los odios se han desbordado no es una cuestión sencilla promover una paz antes que suficientemente demasiada sangre haya llegado al río, por lo que ese batallón tiene que prepararse muy bien. Entre las tantas preguntas a las cuales debe buscar respuesta se me ocurren las siguientes:

¿Cómo establecer los debidos canales de comunicación que permita la voz de la paz y la sensatez oírse sobre la bulla y los gritos de la violencia? ¿Cómo prepararse para no perder siquiera un segundo buscando establecer credibilidad cuando cada segundo puede significar un compatriota muerto? ¿Cómo evitar que quienes persigan otras agendas saboteen los esfuerzos de paz? ¿Cuántos castigos son necesarios para satisfacer la necesidad que tiene la sociedad que los actos indebidos no terminen impunes pero sin que tales castigos se transformen en una venganza desbordada que solo atenta contra la aún más necesaria reconciliación? ¿Cómo asegurar darle la debida representación al lado contrario a sabiendas que el lado contrario, en caso similar, no le daría voz alguna a quien considerase su enemigo?

Igualmente, en paralelo, necesitamos de otro batallón de ciudadanos venezolanos trabajando en una propuesta de futuro para el país y que, por lo menos dentro de una perspectiva histórica, tenga la posibilidad de compensar, en algo, los sufrimientos y sacrificios que se ha colocado sobre millones de hombros venezolanos durante unas cuantas décadas. Para ello, en lo que sí estoy claro, es que con quitar el actual para simplemente colocar otro de la tribu quítate-tú-para-ponerme-yo simplemente no resultaría suficiente… más bien sería como echarle sal a la herida.

Como país petrolero, los ciudadanos antes que nada tenemos el reto de asegurarnos que nuestros gobiernos sean gobiernos que trabajan para nosotros todos y que no sean sólo las oficinas del magnate petrolero de turno que trabaja por sus propios intereses y los de sus neo-mantuanos de turno. Y si no logramos aprender eso de nuestras recientemente desperdiciadas bonanzas petroleras, generadoras ellas de nuestra actual realidad social asocial, nuestras posibilidades de ser una nación vibrante y brillante son nulas.

Tengo mis tres hijas trabajando y estudiando en el exterior lo cual me da una tranquilidad que reconozco que muchos de ustedes puedan envidiar. A la recurrente pregunta de mis hijas "¿Papá, cuándo crees que estén dadas las condiciones para regresar con normalidad a nuestro querido país?" siempre les respondo:

"Hijas, cuando en nuestro país el petróleo u cualquier otra clase de monopolio no le otorgue tanto poder a un Estado o a un grupo reducido de ciudadanos como para que ellos puedan sentirse sabiondos y ustedes no puedan sentirse plenamente libres; y cuando nuestros compatriotas hayan decidido que es mejor querer y respetarse todos que dividirse en toletes para vivir de una Misión Odio, ese día regresaremos. Ni un segundo antes, ni un segundo después, puesto que aún cuando Venezuela sea un país fabuloso, es sólo cuando esas condiciones se cumplan que Venezuela puede ser de verdad una nación querible"

P.S. Sobre el cierre de las estaciones de radio permítame decirle a los responsables que aquello es simplemente asqueroso y que no tienen manera de explicarlo… simplemente han excrementado sobre Venezuela y están echando al pipote de basura lo que Bolívar logró. ¿De qué rayos sirve la independencia de un país si no es para tener libertad? ¡Vuelvan caras! ¡Quitémosles la chequera petrolera!

http://opinion.eluniversal.com/2009/08/06/opi_art_necesitamos-de-ghand_06A2591367.shtml